Adiós al caos de cables: La tecnología Zero Connect conquista el salón y el escritorio en 2026


El sueño del minimalismo tecnológico absoluto ha dejado de ser una promesa de feria para convertirse en una realidad comercial en España. Durante décadas, el cable HDMI ha sido el mal necesario de cualquier configuración de alta fidelidad, limitando la ubicación de televisores y monitores a la proximidad de las fuentes de vídeo. En este 2026, la estandarización de la tecnología Zero Connect por parte de gigantes como LG y Samsung marca el inicio de una era "inalámbrica real", permitiendo transmisiones de vídeo en 4K a 144Hz con una latencia prácticamente imperceptible para el ojo humano.

Ingeniería sin cables: ¿Cómo funciona el milagro inalámbrico?

La clave de este salto tecnológico no reside en el Wi-Fi convencional, que carece del ancho de banda y la estabilidad necesarios para estas tasas de refresco, sino en el uso de frecuencias de radio de corto alcance (alrededor de los 60 GHz). La tecnología Zero Connect utiliza una caja de conexiones externa (donde se conectan las consolas, reproductores o PCs) que transmite la señal de forma direccional hacia la pantalla.

Este sistema emplea algoritmos de inteligencia artificial para optimizar la transmisión en tiempo real. Si alguien se cruza entre la caja y el televisor, el sistema es capaz de reorientar la señal instantáneamente o utilizar superficies reflectantes (como paredes) para que la imagen no sufra micro-cortes ni pérdida de calidad. El resultado es una señal limpia, sin compresión visible, que iguala la experiencia de un cable físico de alta gama, pero con la libertad de colocar la pantalla en cualquier lugar de la habitación que tenga una toma de corriente.

El monitor de 144Hz: El fin de los cables en el escritorio "Gamer"

Si en el salón el Zero Connect aporta estética, en el escritorio de un entusiasta o profesional supone una revolución funcional. Los nuevos monitores inalámbricos de 2026 permiten un setup completamente limpio, eliminando el grueso cable DisplayPort o HDMI que suele condicionar el movimiento de los brazos articulados. Para los jugadores, la llegada de los 144Hz inalámbricos elimina el último argumento a favor del cable: la latencia.

Gracias a la optimización del protocolo de transmisión, la latencia se ha reducido a menos de 5 milisegundos, una cifra que incluso los jugadores competitivos encuentran aceptable. Esto abre la puerta a configuraciones multi-monitor mucho más flexibles y a estaciones de trabajo donde el PC puede estar oculto en un armario ventilado o en otra zona de la habitación, eliminando por completo el ruido de los ventiladores y el calor del espacio de trabajo directo.

Disponibilidad en España y el reto del precio

La tecnología ya está empezando a aparecer en los escaparates de las principales superficies tecnológicas en España. Si bien inicialmente estaba reservada a las gamas más altas (como la serie M de LG), en 2026 estamos viendo una "cascada tecnológica" hacia modelos más asequibles. Samsung también ha integrado soluciones similares en sus series Lifestyle, entendiendo que para muchos usuarios el diseño y la limpieza visual son factores de compra tan determinantes como la calidad del panel.

El principal reto sigue siendo el coste de los componentes de transmisión y recepción, que añade un sobreprecio respecto a los modelos cableados tradicionales. Sin embargo, para los lectores de Kernel Reload que valoran el diseño industrial y la innovación, el coste se compensa con la versatilidad: poder colgar un televisor de 77 pulgadas como si fuera un cuadro, sin un solo cable colgando hacia el mueble de abajo, es una experiencia que redefine el concepto de "hogar inteligente".

Hacia un ecosistema totalmente inalámbrico

El siguiente paso lógico, que ya empezamos a ver en los modelos más vanguardistas de este año, es la integración del sonido inalámbrico de alta resolución (como Dolby Atmos sin pérdida) bajo el mismo protocolo. En 2026, el televisor ya no es solo una pantalla, sino el nodo central de un sistema que se comunica sin cables con barras de sonido, altavoces traseros y periféricos.

Estamos ante el fin de la "dictadura del cable". La tecnología Zero Connect no solo limpia nuestros espacios, sino que nos obliga a repensar el diseño de interiores y la arquitectura de nuestras zonas de ocio. El cable de vídeo, ese compañero fiel desde los tiempos del euroconector, está preparando su retirada definitiva del mercado de consumo premium.