Telefónica "rompe sus cadenas": La CNMC liberaliza el 100% de la fibra en España


Febrero de 2026 marca el fin de una era en las telecomunicaciones españolas. Tras más de dos décadas de tutela regulatoria, la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) ha hecho efectiva la liberalización total del mercado de banda ancha fija. Telefónica ya no es considerada el "operador dominante" que necesita vigilancia previa, lo que otorga a Movistar una libertad de movimientos que promete agitar las tarifas de fibra y móvil como nunca antes habíamos visto en Kernel Reload.

¿Qué significa estar "libre de regulación"?

Hasta ahora, Telefónica estaba sujeta a lo que se conocía como el test de replicabilidad. Antes de lanzar cualquier oferta agresiva o promoción de retención, la CNMC debía validar que sus competidores (como Digi, Orange o Vodafone) podían "replicar" esa oferta utilizando la red mayorista de Telefónica y seguir siendo rentables. Este proceso burocrático daba a la competencia semanas de ventaja y frenaba la agresividad comercial de Movistar.

Con la nueva resolución, este control desaparece. Telefónica ahora puede:

  • Lanzar promociones instantáneas: Reaccionar a las ofertas de la competencia en cuestión de horas, no de semanas.

  • Fijar precios sin aprobación previa: Diseñar tarifas a medida para segmentos específicos o regiones donde la competencia sea más feroz.

  • Gestionar su red mayorista: Los servicios NEBA Local y NEBA fibra dejan de tener precios regulados por ley, pasando a ser acuerdos comerciales privados, aunque Telefónica mantendrá la obligación de alquilar su infraestructura física básica (conductos y postes).

La "Guerra de Precios" que viene

La desregulación llega en un momento de máxima tensión competitiva. Con la consolidación de MasOrange y la compra de Vodafone por Zegona, el mercado español es uno de los más competitivos del mundo. La libertad de Telefónica es la respuesta de la CNMC a un hecho innegable: la fibra ya llega a casi el 90% de los hogares y Movistar ya no es el único gigante con red propia.

Para el usuario, esto supone un arma de doble filo. Por un lado, esperamos una oleada de promociones de retención mucho más potentes. Si llamas para darte de baja, Movistar ahora tiene "vía libre" para ofrecerte descuentos que antes estaban limitados por el regulador. Por otro lado, la operadora también recupera poder para ajustar sus tarifas al alza en paquetes premium, buscando rentabilizar sus inversiones en contenidos y 5G.

El fin del cobre y la hegemonía de la fibra

Esta liberalización coincide con el apagado definitivo de las centrales de cobre, que se completó en 2025. España es hoy un país 100% fibra, y la CNMC considera que la infraestructura ya es lo suficientemente madura como para que el mercado se regule solo. Telefónica ya no tiene que "subvencionar" indirectamente a sus rivales mediante precios mayoristas bajos forzados por ley; ahora, cada operador deberá valerse de sus propias inversiones o de su capacidad de negociación comercial.

¿Qué podemos esperar en las próximas semanas?

Es muy probable que veamos un movimiento de "ajedrez" en las tarifas. Movistar ya no necesita esconder su potencial bajo marcas secundarias como O2 para ser competitiva en precio; podría empezar a integrar ofertas de "fibra sola" o paquetes convergentes extremadamente agresivos bajo su marca principal para frenar la sangría de clientes hacia las operadoras low-cost.

En conclusión, febrero de 2026 es el mes en que Telefónica se quita el corsé legal. El mercado de las telecos entra en una fase de "libre mercado total" donde la velocidad de reacción será la clave para sobrevivir.