Vattenfall inicia el despliegue del sistema de baterías de red más grande del Mar del Norte


La transición energética europea ha dado un paso de gigante en la consolidación de su infraestructura de almacenamiento. La energética sueca Vattenfall ha iniciado oficialmente el despliegue de un sistema de baterías masivo vinculado a sus parques eólicos marinos en el Mar del Norte. Esta pieza es vital para la estabilidad del "backbone" eléctrico europeo, permitiendo amortiguar la intermitencia de las renovables que alimentan los grandes nodos de centros de datos y la industria pesada en el norte del continente.

El clúster Nordlicht y la era de la flexibilidad

Lo que ocurre con este despliegue es la integración de soluciones de almacenamiento de última generación en el clúster eólico Nordlicht (integrado por los proyectos Nordlicht I y II). Con una capacidad combinada de más de 1,6 GW, este complejo no solo será el parque eólico marino más grande de Alemania cuando esté operativo en 2028, sino que se está diseñando como un "hub" energético integral.

La construcción de la infraestructura de almacenamiento es la respuesta técnica a la variabilidad del viento. Almacenando los excedentes de producción en momentos de baja demanda, Vattenfall garantiza un flujo constante de electricidad libre de fósiles. Esto es especialmente crítico para los centros de datos, cuyas cargas de trabajo masivas requieren una estabilidad de red que las renovables, por sí solas, no siempre pueden ofrecer sin el respaldo de baterías de gran escala o plantas de gas.

Reducción de la huella de carbono y descarbonización industrial

Por qué ocurre este movimiento ahora responde a los ambiciosos objetivos de descarbonización de la industria europea. Vattenfall ha alcanzado acuerdos estratégicos con gigantes como BASF, que recibirá el 49% de la electricidad generada para alimentar sus centros de producción química en Ludwigshafen. Además, el proyecto destaca por su enfoque en la sostenibilidad circular:

  • Acero de bajas emisiones: Las torres de las turbinas se fabricarán parcialmente con acero reducido en carbono, lo que disminuye la huella de CO2 del proyecto en un 16%.

  • Soberanía energética: Al producir y almacenar energía localmente, la Unión Europea reduce su dependencia de las importaciones de combustibles fósiles, fortaleciendo su autonomía estratégica en un contexto geopolítico volátil.

El Mar del Norte como la "batería de Europa"

Hacia dónde apunta este inicio de obras es hacia la transformación del Mar del Norte en el mayor centro de energía renovable del mundo. La infraestructura de baterías iniciada por Vattenfall actúa como un catalizador para otros proyectos similares en la región. La capacidad de respuesta instantánea de estas baterías ayuda a mantener la frecuencia y el voltaje de la red, evitando apagones y optimizando el uso de cada megavatio generado en alta mar.

La implicación para el mercado energético europeo es clara: la rentabilidad de la eólica marina ya no depende solo de cuánta energía se produce, sino de cómo se gestiona. Con el inicio de la instalación de los primeros componentes este año y el montaje de los monopilotes previsto para el tercer trimestre de 2026, el clúster Nordlicht se convierte en el modelo a seguir para una red eléctrica resiliente, inteligente y completamente descarbonizada.