Vattenfall revoluciona el almacenamiento energético con su nuevo despliegue en el Mar del Norte


El sector energético europeo ha alcanzado un hito clave en la transición hacia la descarbonización. La compañía energética Vattenfall ha iniciado este febrero de 2026 la construcción de una infraestructura de almacenamiento por baterías a gran escala integrada en sus operaciones del Mar del Norte. Este proyecto, diseñado para trabajar en conjunto con el cluster eólico Nordlicht (que suma una capacidad de 1,6 GW), se posiciona como una pieza vital para la estabilidad de la red eléctrica continental. Al permitir la gestión eficiente de los excedentes de energía renovable, el sistema garantiza un suministro constante para los centros de datos en Europa, reduciendo drásticamente la necesidad de activar plantas de gas durante los picos de demanda.

Almacenamiento híbrido: la solución al reto de la intermitencia

Lo que ocurre con la integración de baterías en parques eólicos marinos es la resolución técnica del mayor obstáculo de las renovables: su variabilidad. Tradicionalmente, cuando el viento soplaba con fuerza y la demanda era baja, parte de la producción debía desconectarse para no saturar la red. Con el nuevo sistema de Vattenfall, este exceso se almacena en baterías de alta densidad para ser liberado en momentos de calma chicha. Esta configuración híbrida transforma un recurso intermitente en una fuente de energía gestionable y predecible, equiparable en fiabilidad a las fuentes convencionales pero sin emisiones asociadas.

El despliegue coincide con un momento de "boom" en el sector del almacenamiento en Europa, impulsado por la caída de costes de las celdas y la necesidad urgente de flexibilidad en la red. Vattenfall, que ya opera parques de baterías en tierra en los Países Bajos y Alemania, escala ahora esta tecnología al entorno marino para maximizar la eficiencia del cluster Nordlicht 1 y 2. La capacidad de respuesta del sistema permite equilibrar la red en milisegundos, una función crítica para mantener la frecuencia estable ante el cierre progresivo de las centrales térmicas tradicionales.

El centro de datos como motor de la infraestructura energética

Por qué ocurre esta inversión masiva responde a la demanda energética sin precedentes de los centros de datos de hiperescala. Estas instalaciones, que sostienen la economía digital y la inteligencia artificial en Europa, requieren un suministro ininterrumpido y, cada vez más, bajo certificados de origen 100% renovable. La infraestructura de Vattenfall en el Mar del Norte actúa como un pulmón energético para estos nodos críticos, permitiendo que las grandes tecnológicas cumplan sus objetivos de neutralidad de carbono sin comprometer la seguridad de sus operaciones.

La implicación estratégica es la reducción de la dependencia del gas natural. Al disponer de una reserva estratégica de electricidad limpia, los operadores de red pueden evitar el uso de plantas de ciclo combinado que suelen actuar como respaldo. Esto no solo abarata el coste de la electricidad en momentos de alta demanda, sino que refuerza la soberanía energética de la Unión Europea frente a la volatilidad de los mercados internacionales de combustibles fósiles. La sostenibilidad se convierte así en una herramienta de estabilidad económica y resiliencia industrial.

Hacia un modelo de "Hub Energético" en alta mar

Hacia dónde apunta este inicio de obras es hacia la creación del mayor hub de energía limpia del mundo en el Mar del Norte. Los países de la región han acordado acelerar la construcción de activos híbridos que no solo generen electricidad, sino que la almacenen y la conviertan en hidrógeno verde para la industria pesada. Vattenfall está liderando este camino al demostrar que el almacenamiento a gran escala es técnica y económicamente viable en entornos marinos hostiles, sentando las bases para que futuros parques eólicos nazcan ya con su propia capacidad de reserva integrada.

La construcción de este sistema marca el inicio de una era donde el viento no solo se aprovecha cuando sopla, sino cuando se necesita. Con la puesta en marcha prevista para acompañar la operatividad total del cluster en 2028, Europa da un paso firme hacia la independencia de los combustibles fósiles. El Mar del Norte deja de ser solo una fuente de recursos naturales para convertirse en la gran batería inteligente que sostendrá el crecimiento digital y sostenible del continente en las próximas décadas.